Sin tiempo para bailar, sin tiempo para pasear, sin tiempo para ver a los amigos, sin tiempo para soñar, sin tiempo para vernos las arrugas, sin tiempo para follar, sin tiempo para quitarnos una espinilla, esa que nunca, nunca más, volverá a aparecer en nuestro rostro, sin tiempo para fabular,sin tiempo para imaginar una excitante aventura, sin tiempo para recordar la mujer pirata que queríamos ser....
Pues yo no.
El mes pasado cumplí cincuenta años y vive Dios que no pienso consentirlo.
Avivaré la mayor, pondré mi barco a favor del viento y colgaré en el palo de mesana al malandrín que quiera impedirlo.
A ver si esto os anima....